La ansiedad y el estrés postraumático

Cuando se habla de la ansiedad, es necesario recalcar que se trata de una serie de estímulos, que luego de ser distorsionados por el cerebro, llevan a una persona a sentir un miedo excesivo, estrés o angustia por situaciones que no representan ningún tipo de amenaza o peligro para esta.

En general, cualquier persona puede ser afectada por la ansiedad, más sin embargo, al tratarse de esta serie de distorsiones de forma exagerada y repetitiva en la cotidianidad, este proceso pasar a ser acompañado de un trastorno, en el que según su tipo, afectará a una persona a nivel mental y físico.

Trastorno de estrés postraumático

Este trastorno, es una de las variaciones que puede llegar a afectar a una persona que sufra de ansiedad, siendo ocasionado por vivir o percibir un acontecimiento impactante, que perturbe la mente de esta. En general, este guarda relación con accidentes, situaciones de violencia o abuso físico. De igual forma, se presenta en personas que hayan vivido experiencias como guerras o desastres naturales.

Al no lograr controlar, por diversos elementos mentales, los pensamientos derivados del hecho de recordar estos traumas del pasado, las personas sufren pequeñas crisis emocionales, que no le permiten identificar con claridad la realidad actual, afectando su cotidianidad. No existe un patrón claro para la presencia de los síntomas, ya que estos varían dependiendo de la persona afectada.

En algunos casos, los síntomas aparecen inmediatamente después de vivir el evento traumático, mientras que en otros, los mismos se van desarrollando con el pasar del tiempo, incluso generando problemas como el sentimiento de que dicho evento se está repitiendo, ataques de ira repentinos, imposibilidad para dormir, ya sea por la ausencia total del sueño o pesadillas.

Tratamiento

Una vez identificado el problema, así como probado las diversas técnicas que hablan de cómo controlar la ansiedad, y fallado en el intento, es necesaria la intervención y asesoría médica, ya que se trata de un estado en el que la salud mental del individuo, y todo su entorno, se encuentra comprometida por su gravedad.

En gran medida, se dividen en dos grandes tipos de mecanismos para ayudar al mejoramiento del trastorno. Por un lado, las psicoterapias centradas en el trauma, donde las sesiones son prácticas orientadas al recordar el evento traumático, y mediante diferentes técnicas, lograr disminuir su recuerdo negativo. Por otro lado, están las psicoterapias que no se centran en el trauma, sino en cómo este repercute en la vida del afectado. En ambos casos, la compañía de medicamentos es altamente recomendada.

El apoyo familiar y la comprensión, son muy importantes en este proceso de tratamiento, debido a que existen una gran variedad de procedimientos para tratar este trastorno.